morteindiretta:

Con ese sabor de peligro en la boca, saqué las bolsas de mi cuarto y las puse ahí afuerita, como si nada.

Me dije, “¡qué carajos! ¿a quién más podré contarle esto?” así que prendí el computador, abrí esta cosa y empecé a escribir mi extraña tesitura. Amigos, el amor no entiende de estabilidad…

Y que mi ausencia no sea una excusa de tu tristeza
― Y que mi ausencia no sea una excusa de tu tristeza